
Este año los Reyes Magos han dejado en casa el ansiado Scalextric. Todo la vida deseando tener uno y ahora descubro que no soy el unico de la casa que no le quita el ojo a la pista: a Misi le tiene flipado. Cuando los coches dejan de correr viene a pedirme que los ponga en marcha, como se ve en esta foto.









