
Los huesos fueron colocados en un cierto orden, en 5 salas, unidas entre sí por una larga galería de unos 60 metros, jalonada por lámparas que cuelgan del techo, unidas a una estrella. Restauraciones posteriores, hasta 1870, transformaron este lugar de sepultura, de oración y reflexión para los capuchinos que a él bajaban cada tarde antes de ir a descansar, en una obra de arte, tal y como ahora la podemos contemplar.
http://www.cappucciniviaveneto.it/LasCripta.htm
No hay comentarios:
Publicar un comentario